Una palabra sobre secuelas....
(Un ensayo escrito por Altair un día que no tenía trabajo pendiente).
Nota previa: lo que sigue a continuación son teorías y opiniones mías. Así que si crees que Batman y Robin es la mejor secuela del universo, por favor, no te sientas ofendido porque a mí me haya parecido completamente innecesaria, ¿de acuerdo?
Ah, y perdonen la edad del ensayo. Le falta una actualización, pero a mí me falta tiempo.
Acabo de enterarme de una terrible noticia cinematográfica. No, no ha muerto ningún actor ni director de mi preferencia (ni ningún actor ni director que contribuya mucho a la cinematografía como arte y/o espectáculo). No, no se ha cancelado ningún proyecto que deseara ver –según sé, la versión cinematográfica de El Fantasma de la Ópera sigue sin problemas, y de sólo saber que Nicolas Cage sería Superman, me alegré de la cancelación del proyecto aunque fuera dirigido por Tim Burton. Claro, la carencia de nominaciones al Oscar para el guión de Mulan, la cinematografía de El Príncipe de Egipto o el diseño de producción de Bichos me pusieron de mal humor, pero no pasa de ahí.
La terrible noticia de la que acabo de enterarme es que se está planeando la segunda parte de El día de la independencia. Y no sé qué es lo que me molesta más: el hecho de que es una de las peores películas que se han hecho en la cinematografía moderna, o el que se trate de una secuela.
No me desagradan las secuelas. Mi libro favorito es una secuela ("Veinte años después", la segunda parte de "Los Tres Mosqueteros"). Una de las series cinematográficas que más adoro depende de sus secuelas (la trilogía de Star Wars) y de hecho espero con ansia el Episodio I que comience a narrar quién es Anakin Skywalker y por qué, a través de otros "episodios", se convirtió en Darth Vader.
Pero hay de secuelas a secuelas. Y no depende de los efectos especiales ni de otras decoraciones.
A mi ver, las secuelas interesantes son aquellas que:
a) Nos presentan a todos los personajes que sobrevivieron a la película original.
He escuchado que se planea una secuela de Anastasia teniendo como protagonista a Bartok, y creo que desde aquí está mal. Anastasia era la historia de Anya y Dimitri, y Bartok era un personaje incidental, el comparsa de Rasputin que tuvo el buen sentido –y por ende la buena caracterización– de comprender que estaban haciendo mal y retirarse antes de que la "justicia narrativa" lo afectara. Si hubiera una continuación de Anastasia, que sería (y es) una pésima idea, debería tratar sobre Anya y Dimitri (y sí, sobre Vlad y Pooka y Marie y Sophie Y Bartok, al menos en cameos), por el hecho de que fue su historia la que nos narraron la primera vez. En esta situación, El Retorno de Jafar (que no he visto y no pienso ver, por las razones que citaré posteriormente) cumple: están Aladdin y Jasmine, y el Genio y Iago y Abu, y el Sultán y Rajah y Jafar, y creo que hasta la Alfombra. Es como si quisieran haber escrito esa historia sobre las aventuras posteriores de Iago.
b) No cambian el status quo en el que terminó la historia previa.
Creo que esa es una de las peores burradas que pueden cometerse al crear una secuela. La historia original representa, en sí, un cambio en el status quo de los personajes. Por ejemplo, al final de Aladdin, Jafar y Iago no mueren pero Jafar ahora es un genio, el Genio bueno (sí, ya sé, Robin Williams) es libre y parece que Aladdin se convertirá en el Príncipe de Agrabah, por el simple hecho del vestuario que porta en la escena final. Pero al inicio de la serie animada, por alguna razón, ¡sigue usando un pantalón viejo sin zapatos! Sé que pueden escribirse muchísimas justificaciones, pero a grandes rasgos se reducen a una: Aladdin sigue siendo una rata callejera y por tanto se viste como una. El pequeño problema es que supuestamente Aladdin ya no sería una rata callejera, y eso se demostró en el último cuadro de la película. O el Genio, ¿por qué en algún momento vuelve a usar los brazaletes que simbolizan su esclavitud y que cayeron rotos al final de la película?
Comprendan: Ariel no puede volver a ser una sirena, el Príncipe no puede volver a ser una Bestia, y Mulan no debe volver a disfrazarse de hombre -a menos que se justifique de una excelente forma, como en un fanfic llamado Full Moon over the Middle Kingdom. Ariel renunció a su mundo, y ese fue el corazón de la historia y lo que hizo la última escena tan conmovedora. La Bestia no puede volver a ser una Bestia porque aprendió a amar. Y Mulan es honrada en toda China, y si volviera a pelear, sería una locura que se disfrazase de hombre cuando su solo nombre podría aterrorizar a los hunos –estilo el Mío Cid.
En pocas palabras, una secuela NUNCA debe regresar a las mismas situaciones de la historia original, ni cambiar el estado en el que las cosas terminaron.
c) Sin embargo, el status quo con el que terminan los personajes no es igual a áquel con que comenzaron, y una buena secuela sabe aprovecharlo.
¿Confuso? Bueno, el razonamiento es simple: si la película terminó en un final feliz, ¿tiene caso regresar a ver qué hicieron los personajes con tanta felicidad? ¡Claro que no! Alguna vez Thelma Scumm, burlándose de las secuelas de las películas de Disney, dijo que uno de los proyectos futuros se llamaría "Cenicienta 2: La ira de Mamá". ¿Y saben qué? Sería el único que pudiera funcionar, si contamos que uno es "La Sirenita 2: de vuelta a las profundidades".
Al inicio de una secuela válida, los personajes deben enfrentarse a un nuevo conflicto. El recurso más trillado es "la venganza de...", y creo que en esta categoría se ubicará al Día de la Independencia (¡oh, no, el regreso de los Aliens!). Pero también puede resultar el más interesante, en especial si el enemigo no fue derrotado y si nuestros protagonistas no terminaron siendo amos y señores del universo –porque si lo fueron, la secuela no tiene razón de ser.
Algunas explicaciones con ejemplo. Al final de Los Tres Mosqueteros, Milady muere, d'Artagnan es el único que permanece al servicio del Rey, y Dumas da a entender que los demás desaparecieron sin dejar rastro. Por tanto, cuando inicia "Veinte Años Después", es lógico que como los mosqueteros no se han visto durante dos décadas, y aunque recuerdan con cariño sus juramentos de lealtad y eterna amistad, no sean los mismos de antes y están dispuestos a romperlos (claro, excepto Athos que se mantiene fiel a su caracterización). Por supuesto, Milady no podía regresar a vengarse, así que Dumas aprovecha un recurso que se mencionó dos o tres veces durante la primera novela: su hijo Mordaunt, en su nombre, viene a vengarse. Y fue un gran sentido común de Dumas no haber presentado al hijo, primo, sobrino, tío (etc) de Mordaunt para la tercera secuela, aunque el fantasma de Milady todavía rondaba por ahí. Otro acierto de Dumas referente al status quo es una de las grandes sorpresas de la historia, y fue cambiar la idea que el lector tenía sobre el final feliz de "Los Tres Mosqueteros": todos cumplieron sus deseos pero son infelices por ello, a excepción de Athos quien nunca imaginó lo que le ocurriría, y aunque d'Artagnan fue ascendido a teniente, se quedó ahí. Para el ingenio de nuestro mosquetero, el lector espera encontrarlo convertido al menos en Capitán cuando "Veinte Años Después" comienza, y como esto no ocurre, la secuela adquiere su propia vida.
¿Otro ejemplo sobre status quo? Sabemos que la Estrella de la Muerte era uno de los proyectos más importantes del Imperio, y que Darth Vader era uno de sus mejores guerreros. PERO jamás vimos al Emperador ni comprendimos la verdadera magnitud del Imperio, así que comenzar "El Imperio Contraataca" mencionando que los rebeldes han sufrido grandes derrotas y atestiguar la devastación de Hoth nos muestra que la situación en que los personajes terminaron en "Star Wars" ha cambiado, y que por tanto todavía hay mucho que contar sobre ellos.
Por este motivo, es más que lógico que ya no se hiciera una secuela de "El Retorno del Jedi" –el status quo cambió de forma definitiva: el Imperio ha sido destruido. Y por este motivo, la mayoría de las secuelas hechas a otras películas no tienen razón de ser. Una buena secuela nos muestra una situación diferente a la que imaginábamos, y que si bien no retoma exactamente los mismos elementos de la historia original, es lo bastante lógica para funcionar como continuación.¿Confuso? Sí. ¿Difícil de lograr? Sí. ¿Imposible? No.
d) Trata algunos temas con mayor profundidad.
La ventaja de retomar una historia y a unos personajes que ya existían es que los espectadores ya los conocen. Si no se necesita perder tanto tiempo en introducciones, puede dedicarse más tiempo a profundizar en la historia. Claro, el secreto se encuentra en retomar temas interesantes.
Como ejemplo, comparemos una de las mejores secuelas de la historia del cine contra una de las peores, curiosamente las dos en la misma serie: "Batman Regresa" contra "Batman y Robin". En la primera parte (Batman a secas), Burton nos presentó aa) Ciudad Gótica
b) Bruce Wayne/Batman
c) Qué convirtió a Bruce en Batman.
Cuando trabajó en Batman Regresa –a mi gusto mucho mejor que la original–, Burton decidió no hablar más sobre la torturada psicología de Bruce/Batman; después de todo, ya lo había hecho durante la primera parte. En cambio, decidió confrontar esa torturada psicología con la torturada psicología de otros dos personajes que, por origen, deberían ser idénticos a Bruce: Selina/Catwoman y Oswald/El Pingüino, y de ahí presentar otros aspectos de Bruce, por simple contraste. El resultado que Burton nos presenta es un Batman capaz de relacionarse sólo con seres igual de locos que él, lo cual sin duda convierte a esta secuela en una historia muy obscura pero fascinante al mismo tiempo, un juego de máscaras que sólo comprenden los iniciados en él –y el espectador.
Después de que Joel Schumacher retomó la presentación de la torturada psicología de Bruce en "Batman Eternamente" (quizá con razón, pues enfrentaba al personaje contra la tragedia de Dick/Robin, aunque para la mayoría de nosotros todo el episodio del libro sólo fue una pérdida de tiempo), en "Batman y Robin" tenía ante sí un dilema que parecía muy interesante. El solitario Batman se enfrenta al reto de trabajar en equipo al tiempo en que Alfred, aquel que lo ha cuidado como un padre, enferma mortalmente. En otras palabras, el mundo de Batman se está destrozando. Es un gran momento para mostrarnos otra parte de Bruce, quizá esa parte sensible y temerosa que sabemos que existe gracias a Burton, pero que apenas hemos visto. Sin embargo, Schumacher destroza esa oportunidad con cinismo y a Bruce parece importarle un rábano lo que ocurra con quienes le rodean (esa infame sonrisa que luce Bruce al informarle a Alfred, digo, ¡a Alfred! que está muriendo me hace querer quemar todos los negativos de la cinta). Era un tema que parecía interesante pero que no va a ningún lado, incluso aunque Alfred se salve al final.
¿Más ejemplos? ¿Qué tal el crecimiento de Michael Corleone durante las dos secuelas de El Padrino? ¿La evolución como personaje de Luke Skywalker durante La Guerra de las Galaxias? ¿El trato diferente que Bruce le da a Vicky y a Selina en los dos capítulos de Batman dirigidos por Tim Burton?
En una buena secuela, el personaje madura. Cambia. Podemos identificarlo como el mismo que conocimos mucho antes, pero no es igual. El d'Artagnan que muere en Brujas al final de "El Vizconde de Bragelonne" acaba de ser nombrado Mariscal de Francia, está solo, triste, quizá un poco amargado, pero la mirada se le ilumina al despedirse de sus amigos, dos ya muertos, uno muerto en vida. ¡Qué gran distancia del d'Artagnan impulsivo, imprudente y enojón que llegó a Meung montado sobre un caballo anaranjado! Y, sin embargo, sigue siendo el d'Artagnan leal, ingenioso y valiente del que nos enamoramos desde aquel primer capítulo.
e) Presenta información desconocida sobre nuestros personajes, sin efectuar un retcon.
Esta es una de las tentaciones más grandes durante la creación de una secuela –y también en la que se cometen errores con más facilidad. En la primera parte de la historia se presentó a los personajes, pero quizá por falta de tiempo no se explicaron todos los detalles ni se presentaron todos los antecedentes que no se necesitaban en aquel momento. Ahora hay más tiempo para efectuarlo, y esa es una de las ventajas de las secuelas.
Sin embargo, al querer dotar a los personajes de pasados escabrosos y graves secretos por revelar, muchas veces los escritores exageran y alteran la historia previa –error que se conoce como retcon.
El retcon más grande de la historia del cine, sin duda, no es el fabuloso "Yo soy tu padre" que Darth Vader le dice a Luke sobre el abismo en Bespin, sino el terrible "Tienes una hermana" que Obi-Wan le dice a Luke en el sistema Dagobah. ¿Cuál fue la diferencia entre ambos? Simple: en Star Wars, Darth Vader siente que "la Fuerza es alta en él" cuando lo persigue, y como nunca se le enfrenta en persona, quizá no se encuentre fuera de lugar que haya notado esa Fuerza porque procede de él mismo. Pero desde Star Wars, Luke y Leia (que no se parecen físicamente en nada) han estado coqueteando, no comparten nexos mentales hasta el final de "El Imperio Contraataca"... La idea no es mala, es sólo que no hay nada anterior que la sustente. (Una nota: sí, Obi Wan había dicho que el padre de Luke había sido asesinado por Vader. Y sí, si puede considerarse como un retcon el que Darth Vader sea Anakin Skywalker. Pero la forma en que Lucas hizo que Obi Wan justificara sus palabras es lo que da validez y credibilidad al retcon. Después de todo, la personalidad de Vader sí asesinó a la de Anakin...)
Ahora, añadir detalles sobre el pasado de un personaje no tiene por qué pasar de una simple mención o de un par de detalles curiosos, aunque algunos autores (sobre todo cineastas) dedican horas a tratar de explicar absolutamente todos los detalles. O, lo que es peor, a volver a narrar una historia que ya nos contaron antes. El mejor ejemplo (¿o el peor?) se encuentra en la abominable Batman Eternamente. Desde Batman, Tim Burton nos había presentado cómo fue el asesinato de los padres de Bruce Wayne, una secuencia silenciosa impresionante y brutal aunque no se vea gota de sangre. Pero cuando Joel Schumaher retoma al personaje en Batman Eternamente, vuelve a presentar la misma secuencia pero según su estilo –esto es, con un Bruce que se parezca a Val Kilmer (curiosamente sin la inocencia aparente del anterior), un libro rojo que no venía al caso y muchas luces de neón. El resultado es que el espectador añora a Burton y pierde tiempo que podría haberse dedicado a una escena nueva. Además, y a mi juicio, me pareció un intento de Schumaher por decir "esta es ahora MI historia".
Otro retcon a mi juicio grave se presenta en El Rey León II: El Reino de Simba, aunque aclaro que todavía no la veo. Cuando Mufasa le muestra el reino a Simba, le aclara que el único lugar al que no debe acercarse es la tierra de sombras; la razón, vemos poco después, es porque es el terreno de las hienas. En El Rey León II, nos enteramos que existe otro terreno vedado (primer retcon), que luego se nos explica es a donde se exilió a aquellos que apoyaron a Scar durante su reinado. La idea no es nada mala... sólo que durante la primera parte JAMÁS vimos que nadie apoyara a Scar. NADIE. La batalla final fue entre hienas y leones. ¿De dónde, entonces, puede deducirse que Scar tuvo seguidores? ¿Y por qué, si las Pridelands supuestamente llegan hasta la zona de las hienas, de repente hay otra área prohibida, habitada por rebeldes que nunca conocimos?
¿Es posible recrear el pasado de un personaje sin efectuar un retcon? La respuesta es súper sencilla: Vean "El Padrino parte 2". Conocemos el pasado de Don Vito Corleone en comparación contra el presente de Michael Corleone. El resultado es que las dos tramas se enriquecen mutuamente, conocemos más del pasado y la historia del presente jamás deja de interesarnos. Por este motivo, la secuela fue considerada superior al original. Caray, hasta la aparición del hijo de Sonny durante la tercera parte fue lógica aunque podría haber sido un retcon del tamaño del mundo... (¿Por qué? ¡Porque Sonny se acostaba con medio mundo y era lógico que algo así podía pasar!)
f) Aparecen personajes nuevos, pero se recurre a lo que ya se tenía. Y no se exagera en la cantidad de personajes nuevos.
Veamos una breve lista: En Veinte años después, los personajes nuevos importantes son Beaufort, Mordaunt, Mazarin y Raúl. Los demás aparecen tan poco que ni siquiera vale la pena mencionarlos. Por supuesto, d'Artagnan, Athos, Porthos y Aramis, y sus frecuentemente ignorados criados están ahí, junto con Rochefort y Bonacieux. En El Imperio Contraataca, los personajes nuevos importantes son Lando Calrissian, Yoda, Bobba Fett y... ¿alguien más? Claro, siguen Luke, Leia, Han Solo, Chewbacca, Obi Wan, C3PO, R2D2, Darth Vader, el Millenium Falcon y al fin conocemos al Emperador. En cambio, ¿cuántos personajes nuevos hay en Batman y Robin? Batichica, Hiedra Venenosa, el Señor Frío (qué personaje tan desperdiciado!), la esposa del Señor Frío, Bane, la novia en turno de Batman... ¿Y cuántos viejos hay? Batman, Robin, Alfred... ¿Alguien puede decir 'desequilibrio'?
Para efectuar una secuela, no es necesario crear todo un reparto nuevo. Si vamos a ver una secuela, es porque queremos saber qué pasó con los personajes de la primera parte. No queremos ver a toda una galería de personajes nuevos que, en lo que son presentados, le roban tiempo a los anteriores protagonistas. Cuando trato de recordar alguna escena de Batman y Robin, en el que menos pienso es en Batman –aunque haya sido interpretado por George Clooney. Pienso en Hiedra, en el Señor Frío, en Batichica... En cambio, toda la Guerra de las Galaxias está dominada por la presencia de Luke, Leia, Darth Vader y Han Solo. Creo conocer a la perfección a cada uno de ellos. Pero a los recién llegados en Batman, no los conozco. Y no me interesa hacerlo.
g) No rompe la lógica de la narración establecida en la historia original.ESTE es el gran error de casi todas las secuelas, y puede relacionarse un poco con el status quo. Sin embargo, mientras el status quo se refiere más a la situación de los personajes, aquí hablamos de la lógica interna de la narración.
Parque Jurásico es un gran ejemplo. No es una obra de arte, pero valió cada uno de los centavos que pagué por verla (la ví dos veces en el cine y varias ocasiones más en video y televisión). Me emociono cada vez que la veo. Y aunque tiene sus detalles chuscos y sus tramas sin resolver, para mí vale mucho la pena invertir dos horas y media de mi tiempo cada vez que la transmiten.
El Mundo Perdido, la secuela de Parque Jurásico, tiene los mismos elementos, y me atrevo a decir que muchas ventajas más desde el punto de vista técnico. Los programas están ya tan avanzados que permitieron realizar la increíble secuencia del safari. Me encanta la escena en la que los raptores "cazan" a sus cazadores entre la hierba. Tiene sus momentos de susto, sus momentos de risa, y la muerte gratuita de gente inocente. Recuperan a uno de los mejores personajes de la primera (a Ian Malcolm, para los enterados, aunque hubiera sido mucho más agradable incluir a todos). Hasta Hammond, el creador del parque, y sus nietos aparecen brevemente. Y valía la pena hacer una secuela de esa historia, básicamente porque los dinosaurios siguen vivos y todavía había mucho que contar.
¿Por qué no funcionó?
Aunque podría escribir aquí un largo ensayo sobre por qué la película fue tan mala, vituperando contra la aparecida hija de Malcolm y sobre muchos puntos absurdos de la historia, me atrevo a culpar a la ruptura de la lógica original.
¿Por qué dirigirse a otra isla, si la Isla Nublar quedó intacta y los dinosaurios ya habían aprendido a reproducirse?
Más aun, ¿por qué recurrir a otra isla si Nublar quedó en el estado exacto de la isla que nos presentan? (Una visita a lo que quedó del Centro de Visitantes habría sido una gran escena, en lugar de acudir a la generic área destruida de una isla que hasta ahora nos enteramos que existe)
Se nos dijo que los T-Rex no pueden ver a su presa si esta permanece inmóvil. ¿Por qué nadie se acordó y corrieron para todos lados y por qué los T-Rex pudieron "ver" a los exploradores aunque estuvieran dormidos?
Vimos que los raptores son excesivamente fuertes. Tim y Alex sólo pueden cerrarles la puerta porque ésta es demasiado pesada. ¿De cuándo a acá la hija de Malcolm va a tirar a alguno de una patada? (Bueno, lo habría aceptado si al hacerlo se hubiera roto las piernas, que se merecía eso y más:)
Malcolm, por supuesto, se comportó como si fuera la primera vez en que se enfrentaba a los dinosaurios. ¿No aprendió nada de su
visita anterior aunque quedó paranoico?
Pocas palabras: la secuela rompió la lógica de la narración. Y peor, la mayoría de las veces la responsable fue la supuesta guía científica, la paleontóloga novia de Malcolm, al llevarse al T-Rex bebé. Al menos en la primera parte Adam y Ellie creían saber lo que estaban haciendo. No en vano sobrevivieron a la isla Nublar...
Otro de mis ejemplos consentidos sobre la pérdida de lógica interna es adaptación La Historia Sin Fin, que tuvo una magnífica primera parte y una segunda parte aceptable. Pero la tercera es para que Michael Ende salga de su tumba a matar trolls de corteza. En la primera parte (que se encuentra entre mi lista de películas favoritas) se menciona que Fantasia es un mundo que, aunque depende de la imaginación de los seres humanos al reunir sus sueños, esperanzas y temores, es independiente de él; esto es, sólo un ser humano puede salvarlo pero vive según sus propias reglas. Además, Auryn es el símbolo de la Emperatriz, pero nada más. En la segunda parte (que decepciona porque pudo ser muchísimo mejor, pero que no es TAN mala si nos ponemos generosos) se demuestra que el libro es una forma de entrar a Fantasia, no la única, y que cambia cada vez que lo lees, lo cual puede interpretarse como cierto porque una segunda o tercera lectura de un mismo texto siempre revelará detalles que no percibimos en la primera. Pero en la tercera parte, tanto Auryn como el libro se convierten en juguetes que los Inadaptados pueden alterar a su antojo; Fantasia ya no es una tierra independiente, sino el terreno de juego de aquellos que tengan el poder. Y quizá la contradicción más importante a mi gusto: los seres de Fantasia NO pueden entrar al mundo humano –bueno, ya habían violado este principio desde la historia original, pero nunca de una forma tan descarada.
Y un pequeño detalle: En la historia original, la Torre de Marfil jamás estuvo en Amarganz. :)
h) No "reabre" una trama que ya estaba cerrada y que no necesitaba seguirse contando.
Este es, a fin de cuentas, el principio que separa a las buenas secuelas de las malas. ¿Realmente se necesita una continuación?
Comprendo tanto los impulsos económicos como los creativos que pueden impulsarte a realizar una secuela. Si la película triunfó, es necesario seguir explotándola. Si triunfó es porque a la gente le gustó, y por tanto hay una excelente oportunidad de que esa misma gente quiera saber más de los personajes y las situaciones presentadas. Desde el punto de vista creativo, siempre hay algo que quisieras seguir narrando, situaciones que te gustarían para tus personajes, ideas que llegaron demasiado tarde... Muchas veces, los primeros que sienten que se necesita una secuela son los mismos fans. Ellos escriben sus historias y muchas veces las presentan en la Red. Uno de mis relatos favoritos de Transformers se llama "Nightbird, las consecuencias", que es la continuación de un solo capítulo. Leí una secuela de Hércules titulada "Matrimonio", y me pudo fascinar aunque la autora metía a Xena en el mundo de Disney. Hey, una de mis narraciones es un fanfic sobre qué pasó después con Mulan (Comercial: Un guerrero vuelve a casa).
Pero desde el punto de vista de los verdaderos creadores, de aquellos que poseen el copyright y quienes ultimadamente tendrán la palabra final sobre si la secuela se hace o no, ¿vale la pena hacerla?
Desde mi punto de vista, existen cuatro situaciones en las que NO se debe hacer una secuela bajo ninguna circunstancia, sin importar los beneficios económicos ni narrativos.a) Los personajes principales mueren.
b) El conflicto fundamental por la que atravesó el personaje principal se ha solucionado.
c) Todos los cabos de la historia fueron resueltos.
d) La historia deja que el espectador/lector sea quien decida el final.
Vienen las explicaciones...
* Primer caso: los personajes principales están muertos, ¿vale la pena seguir la historia con personajes secundarios?
La única opción que se me ocurre es que esos personajes secundarios hayan sido tan importantes como el protagonista, pero ese es
el menor de los casos.
He visto dos secuelas a Les Miserables: Cosette, que fue impresa, y Pont au Change, que se encuentra en Internet. En primer lugar, a mi no me parecen secuelas, sino fanfics, porque no fue Victor Hugo quien las escribió. Pero viéndolas con frialdad, ¿tienen razón de ser, aunque estén muy bien escritas?
La respuesta, a mi estricto juicio, es no. Les Miserables no era la historia de Cosette, ni la de Marius, ni la de los estudiantes en la barricada. Era la historia de la redención de Jean Valjean y la obsesión de Javert, del enfrentamiento entre las dos caras de una misma moneda y de cuán intolerantes podemos ser ante aquellos que han fallado. Al final, tanto Javert como Valjean mueren. Ese es el fin de la historia. No hay forma de seguir. Sí, quizá se puedan escribir las aventuras posteriores de Marius y Cosette, pero eso ya no es Les Miz. Es otra historia, y puede decirse que está "inspirada en...", pero no es una secuela.
(Una breve aclaración: en Pont au Change, la autora crea una teoría bastante lógica para explicar que Valjean y Javert no murieron al final de "Los Miserables". La historia es buena. Pero al alterar la forma en la cual muchos de los eventos tuvieron lugar –sobre todo la muerte de Javert– no podemos hablar de una secuela, sino de un fanfic. Además, ¿qué tiene de malo escribir fanfics?)
Claro que la otra forma de efectuar una secuela sería reviviendo a los muertos... pero tienes que justificarlo de una forma apropiada y, sobre todo, el universo de la historia debe permitírtelo. Este tema merece su ensayo propio (¡promise!)
* Segundo caso: El conflicto fundamental se ha solucionado.¿Cuál es, por ejemplo, el conflicto principal de Anya en "Anastasia"? Saber quién es, descifrando qué significa el "Juntas en París" que dice su medallón. Al final, por supuesto, sabe que en realidad es la Gran Duquesa Anastasia Romanov, la última Emperatriz de todas las Rusias y la única sobreviviente de una familia que fue asesinada. (Claro, en un final sorprendente, Anya descubre que aunque sí es muy importante, hay cosas todavía más valiosas, como el amor). Entonces, si Anya ya sabe quién es, ¿tiene caso continuar esa historia?
De haberse presentado algunas situaciones, quizá. Quizá si Anya hubiese decidido presentarse como Anastasia ante la alta sociedad, podría continuarse la historia sobre su nueva vida como lo que es realmente. Quizá si no hubiéramos sabido que alguien más la perseguía además de Rasputín (como los bolcheviques), se habría podido continuar. Pero no existe esa posibilidad, porque todos los conflictos de su vida han desaparecido. Obvio que se enfrentará a conflictos nuevos... Pero su verdadero propósito ha sido resuelto y Anya sabe quién es. De nuevo, quizá pueda escribirse otra historia "inspirada en...", pero no será una secuela en el sentido estricto de la palabra.
* Tercer caso: Todos los cabos de la historia fueron resueltos.
Este es mi principal problema con muchos fanfics de Saint Seiya que se estructuran a forma de secuela. ¿Por qué todos tienen que ocurrir inmediatamente después de Hades? (¿No sería más divertido escribir, en este caso, una secuela muy a futuro, como he visto una protagonizada por una generación nueva, o un OVA, donde algunos personajes hayan sobrevivido a Hades de alguna forma?) La razón principal es que todos los cabos de la historia se cerraron por medio de la muerte de los personajes involucrados (en cierta forma, una combinación con mi primer "no"). Pero si sabemos que Poseidón está vivo y que protegerá a la Tierra, que Seika y no Marine era la hermana de Seiya, y al fin escuchamos la anhelada confesión de Saori diciendo que ama a Seiya, y si Hades murió... Y, por supuesto, que los Cinco murieron al lado de su diosa... ¿Tiene caso proseguir la historia en ESA continuidad?
Terminar historias de esta forma siempre será muy difícil porque el escritor se cierra a sí mismo todas las posibilidades de continuar, ¡y vaya que hay muchos casos en que uno quisiera hacerlo! Y simplemente, porque casi cualquier secuela tendría que empezar con la resurrección de los personajes, que es un NO terminante en cualquier caso.
En relación con esto, odiaría ver una continuación de "Bichos". Los saltamontes se han marchado, los bichos se han convertido de nuevo en actores, y Atta es reina y ha elegido a Flik como pareja. Una secuela no funcionaría por el simple hecho de que no hay nada más que añadir a esta historia.
Pero una secuela de Toy Story, curiosamente, suena muy atractiva. ¿Qué más pasó en la relación entre Woody y Buzz? Después de todo, no son amigos hasta los últimos quince minutos...
* Cuarto caso, quizá el más complicado: el autor ha dejado un final abierto.Existen algunos escritores/autores que, al contrario del caso anterior, no cierran su historia. La dejan abierta, pero no sólo eso. La dejan deliberadamente abierta para que su lector o espectador sea quien decida el final.
El mejor ejemplo es La Historia Interminable, el libro de Michael Ende. A todo lo largo de la novela, Michael Ende ha terminado algunas de las subtramas mencionando que "esa es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión". Cuando dice que Atreyu y Fújur regresarán a contar todas esas historias y terminarlas, en sí a quien deja esa misión es al lector –vamos, si el lector comprendió el juego de Ende, ya lleva un rato haciéndolo. Al final de la novela, nos dice que Bastian habría de mostrar a muchos cómo encontrar el Agua de la Vida, pero que esa era otra historia y debería contarse en otra ocasión. ¿En otras palabras? Tú, lector, tienes la misión de terminar esta historia. De ahí el nombre de la novela y el juego de palabras que involucra.
¿Y el final abierto de Punto sin retorno, la versión estadounidense de La Femme Nikita –y estelarizada por Gabriel Byrne? ¿De El Fantasma de la Ópera? Si uno de los creadores originales decide hacer una secuela, le está robando a sus lectores/espectadores la posibilidad de terminar ellos mismos la historia, y está violando la lógica interna de la narración que había establecido y que habíamos mencionado antes. Por eso, desde el punto de vista narrativo, importa mucho qué tipo de final se le dio a la historia. El autor puede motivar a que sus lectores, por medio de un juego implícito, den origen a 300 historias paralelas... pero puede anularlas todas si decide romper sus propias reglas.
Casi puedo escuchar LA pregunta después de este ensayo. ¿Cuándo, entonces, vale la pena escribir una secuela?
Bueno, ya mencioné las características que, a mi gusto, tiene una buena secuela. Terminemos, como siempre, con ejemplos, y en este caso de mis dos películas favoritas.
Me encantaría ver una buena secuela a Oliver & Company. En serio. La razón es que casi todo se quedó sin resolver. Un análisis estricto de la historia nos demuestra que Oliver, a pesar de la titularidad, no era el protagonista, sino el conflicto principal. El protagonista, según los estudiosos, es Dodger. Oliver & Company es una de esas historias curiosas en las que el status quo de los personajes principales casi no cambia. Dodger sigue viviendo en la calle, robando y aprovechando la ciudad de Nueva York al máximo, y aunque Sykes murió, nada garantiza que Fagin no seguirá metiéndose en problemas. La historia de Oliver terminó al quedarse con los Foxworth, pero insisto, Oliver era un conflicto y un personaje secundario, no un protagonista. Y aunque se puede decir de Oliver que "vivió feliz para siempre", ¿qué hay sobre Dodger, Tito, Francis, Rita y Einstein? Todavía puede contarse mucho sobre ellos, y el final no dejó las últimas decisiones al lector. Claro, entraría el conflicto de que Oliver & Company está basado en Oliver Twist, pero olvidemos eso por un instante.
En cambio, odiaría ver una secuela a Mulan. Aunque esté escribiendo mi fanfic y me encuentre con otros más. No la soportaría. El conflicto de Mulan, que era traer honor a su familia, ya está resuelto (¡y vaya que trajo honor a su familia!). La posibilidad de una secuela es alta desde la narración misma: a diferencia de otras historias de Disney, Mulan no se quedó con el galán al final aunque había una buena posibilidad de que, con el tiempo, Shang y ella se unieran. Pero se nos dejó a nosotros, espectadores, la capacidad de decidir cómo ocurriría. Los creadores podrían aprovechar esa línea y narrarnos qué ocurrió con Mulan y Shang, pero el status quo sería demasiado diferente. El objetivo de Mulan era ser una buena hija y salvar la vida de su padre, y lo hizo. El objetivo de Mulan era descubrir si había algo en ella que valiera la pena, y lo hizo. E insisto, Mulan no debe jamás volverse a disfrazar de hombre, ni siquiera aunque Shang lo supiera. Tendría que cambiarse demasiado la situación en que terminó la película para continuarla. A menos que alguien estuviese dispuesto a darle un nuevo conflicto a una ahora confiada y triunfadora Mulan, no hay espacio para secuela. Y, por favor, que a nadie se le ocurra hacer un seguimiento de las aventuras de Mushu.Insisto: para mi, una de las mejores secuelas es un fanfic de Hércules, y se llama Matrimonio. Aunque Hércules no es tan importante como en la primera historia (bueno, al fin y al cabo es un fanfic sobre Megara), se enfrenta con gusto a su status como celebridad y se acepta como hijo de dioses y de mortales. Hades escapa de la Estigia de una forma muy lógica, vemos enemigos nuevos y viejos personajes, y la relación de Hércules y Meg progresa. Para no ser un trabajo profesional, me parece que debería poner a muchos de los cerebros de Disney a pensar.
Quizá este ensayo sí tiene razón de ser. Por alguna razón, las secuelas más recientes no han ganado tanto dinero como las historias
originales. :)
Nota final
Espero algún día poder actualizar este ensayo (quizá cuando al fin todo el site esté en línea). La razón es que, además de que las películas que cito ya pueden resultar viejas, he conocido varias secuelas (Toy Story 2 salve-Buzz-Lightyear, Pocahontas II, Star Wars: La Amenaza Fantasma, Beast Wars, la serie literaria de Harry Potter... ) que no han hecho más que confirmar mis teorías. Y, además, este año estrenan Hannibal (secuela a El silencio de los inocentes) y Parque Jurásico III (quenosalgalahijadeMalcolmporfavor).
¿Estás de acuerdo? ¿En desacuerdo? Escríbeme con tus dudas, comentarios y propuestas sobre cuándo una secuela vale (y cuándo no) la pena. Eso sí, no me harás cambiar la opinión que tengo sobre Batman y Robin.