Beware... the Movie!Phantom of the Opera!*

Por Altair



He tenido trabajito últimamente, noticias malas que se convirtieron en noticias buenas y treinta mil cosas en la cabeza. Pero no puedo dejar pasar la ocasión de desmenuzar la película basada en el musical que más he adorado en mi vida.
Y como creo que la mejor forma es irlo comparando con la obra en la que está basada, pues habrá spoilers de ambos. Advertidos quedais.
Vamos por números musicales y secuencias.

1) El prólogo.
Cuando entras al teatro, éste está cubierto con telas viejas, como si llevara mucho tiempo abandonado. La solución de Schumacher fue usar película en blanco y negro con grano abierto, como si la cinta fuera muy vieja.
El detalle que el director añadió fue la presencia de Meg Giry, ya anciana, en la subasta. Desde mi perspectiva, una buena elección. Si bien Raoul ha asistido a la subasta por los eventos que ocurrieron hace décadas, su presencia es un impulso para el flashback que será el resto de la obra.
Lo único que no me gustó es que empieza (y termina) con una postal en sepia, muy a la Moulin Rouge!. ¿Acaso todos los musicales ambientados en París deben iniciar igual? Digo, por si algún día filman "Los Miserables". Aunque si la postal fuera un Enjolras que pueda usar como fondo de pantalla...

2) La obertura
A mi gusto, la mejor secuencia de toda la película. En el teatro, al encender el candelabro, las telas empiezan a caer mientras éste se eleva hacia donde permanecerá durante todo el primer acto. En la película no se podía involucrar de ese modo a los espectadores. ¿Qué hicieron? Ir llenando, poco a poco, la película con color hasta que La Opera Populaire recupere su antiguo esplendor. Y, además, le dieron un nuevo arreglo musical a la segunda parte de la famosísisima obertura. Wow y doble Wow.
Un dato curioso es que, desde que están las nuevas cadenas cinematográficas, nunca había escuchado que las bocinas se saturaran, y eso que he visto películas de George Lucas. Es la primera vez que me ocurre, tan fuerte está el volumen de la obertura. Y es perfecto.

3) "Think of me".
Y después de un inicio tan prometedor... empiezan los problemas.
Una de las subtramas es la rivalidad entre Carlotta, la prima donna de la Opera Populaire, y Christine cuando ésta empieza a ser protegida por el Fantasma. A Carlotta no le hace gracia y cree que Christine se ha convertido en amante de Raoul. El problema en la película es que presentan a Carlotta como alguien completamente repelente a quien nadie quiere en el teatro y que además canta mal. En la obra, el Fantasma cree que sobreactúa, pero sabe que puede cantar; tan es así que le reserva un papel en su ópera. Y mal que bien, todos se indignan porque ven a Christine como una arrivista. Si Carlotta es tan odiosa y tan mala, ¿por qué los demás tendrían problema en decirle: "oki, váyase, ya tenemos una nueva soprano"?
A propósito, ¿en serio alguien pensó que "Think of me" y "Hannibal" pertenecían a la misma ópera? Digo, por el vestuario. Parecía que Christine iba a hacer sus quince años en lugar de cantar el tercer acto de una obra que supuestamente tenía lugar en Cártago.
Y, ¿nadie revisó las contradicciones en el guión? Porque en la obra teatral Madame Giry comenta que Raoul es el nuevo patrocinador cuando nadie más lo sabe. En la película, comenta lo mismo y todos, claro, se sorprenden... sólo que ya lo dijeron hace diez minutos y todos lo escucharon.
Lo que me gustó de esta parte: Madame Giry, no sólo su actuación sino su imagen. En el teatro es demasiado severa. Aquí cuida mucho su arreglo personal aunque siga vistiendo de negro.

4) "Angel of Music"
Esta secuencia tiene uno de los grandes aciertos de la película.
Además de explicar visualmente la backstory de Christine y el Ángel de la Música (aka El Fantasma), la ubica en una capilla. Dado que luego sabremos que las bailarinas, entre otros, viven ahí, es lógico que haya una capilla. ¿Por qué es un acierto? En el musical, Christine decía que el Ángel le hablaba "en esta habitación", pero lo cantaba en un camerino... que acababa de obtener. Al decir que lo escucha en la capilla, voilá, desaparece un agujero en la trama. Eso, y decorarlo con vitrales de ángeles fue maravilloso.

5) "Little Lotte"
Y al fin, como dice Cleolinda en "Movies in Fifteen Minutes", entra Raoul, el Hermano Hanson perdido. La escena es bastante parecida al musical, a excepción de que Christine y él recitan algunos fragmentos en lugar de cantar. En serio que entiendo que no quieran todo absolutamente cantado, pero la gente no habla rimándose. No sé, si iban a quitar la canción, ¿no habría sido mejor cambiar los diálogos? Porque en serio que se nota que riman, más si uno ha escuchado el CD o ha visto la obra.

6) "Phantom of the Opera"
Y aquí empezó la tendencia que, por desgracia, permaneció durante toda la película, al menos para mí. Schumacher metió la pata en, casualmente, todas las canciones que más me gustan.
Y aquí entra la friki. Hay dos formas de llevar un musical a la pantalla, al menos que se hayan visto recientemente. Una es traducirlo, pero aprovechando las ventajas que te da el medio cinematográfico. El mejor ejemplo es "Evita": Si bien Alan Parker reinterpreta algunas escenas (en particular el último diálogo de Antonio Banderas el Ché), es una traducción bastante leal del musical. Claro, con cientos y cientos de extras y una señora procesión funeraria imposible en un escenario por más recursos que hubiera.
La otra forma es con una reinterpretación. El mejor ejemplo es "Chicago". Las únicas canciones que, sabemos, se interpretan en realidad son la primera y la última. Todas las demás tienen lugar dentro de la mente de Roxie. Eso le permitió al director meter todos los elementos de la puesta en escena (el presentador, las marionetas) sin riesgo de que el espectador lo sintiera falso. Las asesinas pueden vestir lencería negra porque Roxie lo imagina, no porque estén vestidas así.
Schumacher no tuvo claro cómo quería presentar "El Fantasma". Reinterpreta al usar diálogos en lugar de canciones, pero traduce en otras escenas. Y donde se nota más es en esta canción: Al inicio, cuando el Fantasma se lleva a Christine detrás del espejo, parece que Christine va a pensar la canción. Hey, gran idea, en serio. Y la canción se presta, porque es la única cuya instrumentación está completamente alejada del resto de la obra. Pero, en eso empieza a cantar. A la mitad de la primera estrofa.
Eso, y estoy de acuerdo con Horacio Villalobos. La madriguera del Fantasma parece la cueva de Los Piratas del Caribe, llega de oropeles, cuando si algo tiene el Fantasma en Broadway es buen gusto. Es como si le hubieran quitado la magia y el misterio de ese viaje, además de una estrofa claro está.
Y no ayuda en nada que el Fantasma canta HORRIBLE. Pero eso sí, está guapísimo. Aunque es un personaje que no es guapo.
En momentos así, me pregunté si Schumacher vio la obra.

7) "Music of the Night"
Las quejas que podría tener de este número están en el inciso anterior. Fuera de eso, está bastante bien montado aunque, er... ¿Nadie le dijo a Schumacher que parte del encanto de la canción es ver cómo Christine se va acostumbrando a la helada piel del Fantasma?
Pregunto porque no sirve entonces de mucho que el Fantasma traiga guantes.
Y, claro, llega el primer momento en que Christine lo desenmascara. Que lo vemos de pasada, pero resulta que la deformidad del Fantasma es más bien pequeñita. Pero más de eso en el momento crucial de la película.

8) "Prima Donna"
Y aquí Schumacher le da el mejor montaje de la película a la canción que menos me gusta. Y la mejora muchísimo.
El gran problema de "Prima Donna" es que todos cantan al mismo tiempo. En el teatro, eso puede guiar a confusiones o a que no le prestes atención a unos mientras cantan los otros. Aquí, con una buena edición, todos tienen su momento y queda claro qué es lo que ocurre y qué piensa cada uno. Y la idea de cantarla mientras Carlotta se prepara para la función de esa noche es maravillosa, sobre todo al ver la complejidad del vestuario que usará.

9) "Poor fool he makes me laugh"
Otro acierto de Schumacher: Queda claro por qué el Fantasma puede manipular la voz de Carlotta. En consecuencia, el Fantasma se convierte en el genio que es, no en un mago. También me encantó ver cómo Bouquet y el Fantasma están persiguiéndose en las bambalinas, aunque, para mi gusto, la escena cuando Bouquet cae ahorcado en el escenario fue demasiado rápida; parpadea y ya terminó y no entiendes qué pasó. Un par de segundos más habrían perfeccionado la escena, que era bastante complicada y sin embargo está muy bien resuelta.

10) "All I ask from you" y su reprise
El gran problema que tiene la película, desde mi perspectiva, es que reforza todos los problemas que tiene el musical en lugar de solucionarlos. Aquí, Raoul le declara su amor a Christine... aunque no han vuelto a hablarse desde "Little Lotte". En el musical no se nota tanto porque Raoul raras veces abandona el escenario del todo. Puedes verlo de reojo en algunas escenas, sobre todo desde "Prima Donna", o cómo busca de inmediato a Christine cuando ésta desaparece en lugar de, creo, irse a su casa.
Pero aquí se reencuentran para decirse que se aman. De inmediato. El número musical, eso sí, está muy bien montado, y se ve al Fantasma perfectamente aunque ellos no lo vean. Además, el motif de la rosa con un listón negro (o sea, que se la dio el Fantasma, la primera después de su debut) sirve muchísimo para demostrar qué es lo que él siente.
Sobre todo porque, a diferencia del musical, no cae el candelabro. Aún. Pero esta no es queja, que lo pasaron a un mejor momento y, al fin y al cabo, aquí no hay intermedio.

11) "Masquerade"
Y ahí va otro de mis números favoritos que Schumacher echa a perder.
A grandes rasgos, se supone que La Opera Populaire está celebrando un baile de disfraces por el Año Nuevo; algo ideal para empezar el segundo acto. El pequeño problemita es que Raoul y Christine son los únicos disfrazados... porque al parecer lo han convertido en un baile blanco-negro-dorado (que no es una mala idea, de no ser porque al parecer no le avisaron a los protagonistas).
El por qué había un hombre bailando Vogue en la escalinata va más allá de mí. (¿Pensó que nadie recordaría el Vogue? Er... que yo sepa, casi todos sabemos bailarlo. Que no en vano fue Madonna quien lo popularizó.)
Eso, ¿y dónde queda la sensación de peligro que domina a Christine? Se supone que quiere que su compromiso con Raoul sea secreto (dado que no sabe que el Fantasma lo sabe, er, se comprende). En la obra, Christine se ve acosada por invitados que traen máscaras blancas (que, claro, le recuerdan al Fantasma) y por cuatro figuras; una, casualmente, es un monito con platillos idéntico a la caja de música que tenía el Fantasma y cuya subasta inicia la obra. Aquí, para nada hay sensación de peligro o una explicación evidente de por qué Christine no quiere revelar que es la prometida de Raoul.
Y cuando entra el Fantasma disfrazado como la Muerte Roja... No trae el impresionante sombrero. Al contrario, como dice Ebert, parecería que las máscaras son un "kinky babe magnet" porque luce guapísimo aunque traiga la mitad de la cara tapada. Raoul, en lugar de irse corriendo por una espada para defender a su lady-love, dice "Con permiso" y se va y regresa con toda la calma del mundo. Y el Fantasma desaparece por medio de un obvio agujero en el piso; en el teatro, nadie puede seguirlo porque no hay quedado claro qué pasó.
PERO la secuencia sí tiene un acierto. Al adelantar las instrucciones de la ópera que compuso, el ritmo fluye mucho más y le da pretexto al Fantasma para burlarse de todos en lugar de esperar hasta después.

12) La backstory del Fantasma
En principio es una buena idea: Explicar visualmente por qué el Fantasma llegó al sótano de la Ópera Populaire y por qué Madame Giry lo protege. PERO el problema es que, por edad, el Fantasma debería ser sólo unos dos o tres años menor que Madame Giry, quien ya tiene una hija de mínimo 16 años y que ha adoptado a Christine quien tiene como mínimo 18. Y este Fantasma no se ve precisamente viejo. ¿Será el frío de las catacumbas lo que lo mantiene joven?

13) "Twisted every way"
Y otro ejemplo de canción transformada en diálogo que rima.

14) "Wishing you were somehow here again"
Christine va al panteón a ver a su padre y a pedirle que le ayude a dejar el pasado atrás; el Fantasma vuelve a atraerla, Raoul llega y combaten en duelo, Christine interviene, ambos se van, el Fantasma le declara la guerra también a Christine. Esta escena no debió tener problemas. Digo.
Un inconveniente es que, a lo largo de la película, Christine ha insistido en que el Ángel de la Música es diferente de su padre, mientras que en la obra parecía confundir a ambos. Así, que Raoul le diga: "¡Esa voz no es la de tu padre!" cuando ella le ha llamado "Angel" y sabe quién es... como que no funciona del todo.
Eso, y en la obra el Fantasma se enfurecía porque Christine protegía a Raoul. Aquí, Christine lo protege a él... y aún así se enfurece. ¿Er?
Bueno, tal vez sea demasiado orgulloso.

15) "Point of no return"
Y aquí es el GRAN PECADO de Schumacher, los pezones en el batitraje, la luz de neón en Ciudad Gótica. En la secuencia más importante de toda la obra. Pero, honestamente, también es donde tiene su segundo mayor acierto.
A grandes rasgos, esta secuencia es la ópera del Fantasma. Christine es la protagonista, él mata al tenor y toma su lugar, y en el punto álgido de la obra, Christine le quita la máscara y vemos su verdadero rostro.

De acuerdo, no rantearé sobre el traje de Christine, que luce inadecuadamente contemporáneo. Pero ahí va de lo que sí quiero rantear:
1) En la obra, el Fantasma se envuelve en una capa enorme. Claro, al espectador le queda claro que no es Piangi, pero Christine no lo descubre sino hasta que la toca y ella nota que está helado; su reacción es salir corriendo pero el Fantasma la detiene porque la función debe continuar. Aquí nos deja un Don Juan gordo, chaparro y barbudo y aparece un Don Juan alto, esbelto y lampiño. Ah, todos se dan cuenta pero, como dice Maussán, nadie hace nada.
2) El ballet. En serio que en la obra no se necesita ese ballet, propio de "Siempre en Domingo". En la obra, donde no te benefician los cortes ni la edición, el Fantasma y Christine son perfectamente capaces de sostener la canción completa. Y la escena es fascinante. Pero, ¿a quién demonios se le ocurrió poner un ballet? Y más, ¿un ballet TAN MALO?
3) Schumacher debe tener un fetiche por las faldas que se suben mientras una mujer cae al foso, que aquí la escena hasta gratuita quedó.
4) Tal vez sea yo, pero no me pareció que Christine no quisiera quedarse con el Fantasma. Al contrario, casi casi le decía: "Mejor por acá, amor mío".

Y, claro, el mayor rant de toda la película:
El Fantasma es horrendo. Espantoso. Debe darte asco y terror verlo. En la obra, cuando Christine le quita la máscara se le ven huecos en la cara. No tiene la nariz completa. Sus labios están deformes. Su piel deja ver sus músculos. Vamos, hasta se le cae el cabello. Pero en la película, parece que el Fantasma se quedó dormido bajo el sol. No hay huecos, ni problemas en sus labios, y lo único que parece es que tuvo un acné muy duro en su adolescencia. No puede motivarte al horror porque NO es horroroso, ni deforme. Vamos, hasta la máscara le queda bien.
¿Por qué no dar el todo por el todo en ese aspecto? Quiero decir, el cine te permite un maquillaje que sólo pueden soñar en el teatro. ¿Por qué no hacer un Fantasma realmente repulsivo? De todos modos, habremos quienes queramos que el Fantasma se quede con Christine, y no con Raoul.
Que, a propósito, un pequeño acierto: Raoul llora durante esta escena. Sabe que la tiene perdida: A pesar de su deformidad, jamás podrá competir contra el Fantasma. Él es fantasía, pasión, lo prohibido. Raoul es lo estable pero, por desgracia, también lo aburrido, y lo sabe.
Y el segundo mayor acierto fue cambiar la caída del Candelabro a este momento. Y, a diferencia de en el musical, queda claro por qué nadie puede ayudar a Raoul a perseguir al Fantasma y a Christine, y por qué la Opera fue abandonada. El candelabro inicia un incendio que destruye parte del recinto, y en la confusión, sólo algunos notan que Raoul se ha adelantado. Wow.
Ah, y Carlotta sufre mucho por la muerte de Piangi. Sólo que como Carlotta ha sido odiosa toda la película, ¿a alguien le importa?

16) Finale
Aquí no había cómo fallarla. A pesar de la falta de deformidad del Fantasma, de la cara de sufrimiento permanente de Christine, a pesar del pasguatismo del Hermano Hanson perdido... la secuencia funciona.
En todo caso, el problemita es que si el Fantasma no es tan deforme, no queda muy claro por qué Christine se marcha con Raoul. Como dice Ebert, cualquier mujer con sangre caliente se habría quedado con el Fantasma, y más si sólo tiene una quemadura ligerita. Pero tal vez sea yo.
Quizá lo único es que habría preferido no ver cómo escapaba el Fantasma. Que hubiera sido tal como en la obra: Meg llega y sólo encuentra su máscara. Es que en el teatro desaparece frente a tus ojos. Aquí se ve con toda claridad cómo escapa a través de un espejo. No sé, habría sido lindo conservar un poco de la magia de la obra, que te quede la duda de cómo escapó o qué fue de él. Porque...

17) Epílogo
Raoul confirma lo que insinúa en el prólogo: Christine murió hace relativamente poco. La visita en el cementerio... y encuentra una rosa con un listón negro, en medio de la nieve. Trae el anillo que Raoul le había dado a Christine y que el Fantasma le quitó a Christine y que le devuelve durante "Punto sin retorno" y que Christine le devuelve a manera de despedida y total que ya nadie sabe con quién la comprometía.
Pero, si se supone que tenía casi la edad de Madame Giry, y vimos que Meg ya es vieja...
Es que la nieve en serio que lo conservó bien.
Hay muchas cosas que podría criticar, sobre todo el vestuario (perdón, ¿por qué Christine traía liguero? ¿Ya existían?). Pero en todo caso... No sé, la película me gustó. Y aunque no parezca, bastante. Es sólo que es raro el caso en el que sé qué pudo haberla hecho maravillosa. Por lo general, las películas me gustan o no, y aunque tenga una idea general de qué pudo mejorarlas, es raro que pueda decir "Eso exactamente habría funcionado mejor". Por otra parte, tiene unos aciertos TAN grandes que... duele pensar en lo que pudo ser.
En serio. Duele.


* Del coro de "Phantom of the Opera", más o menos.


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