Prisma
Por AltairAlgunas amistades están condenadas desde el inicio
SnoopyDicen –o al menos escuché alguna vez– que para definir a una persona, basta con ver a la gente que le rodea. En otras palabras, que uno es lo que sean sus amigos. No en vano se comenta que con quien lobos anda a aullar se enseña (e irónico que sea yo quien diga eso).
Soy un monstruo. Una criatura de obscuridad que necesita sangre humana en cada plenilunio, y que algún día matará a algún inocente o lo condenará a sufrir esta maldición.
Pero por un tiempo, fui la persona más maravillosa del universo. Bastaba con ver a la gente que me rodeaba.
James era el primero. Era un excelente jugador de Quidditch y uno de los muchachos más inteligentes que he conocido, pero esas son virtudes que pueden encontrarse en otras personas. No, lo que distinguía a James era la seguridad que tenía en sí mismo. Si algo te obligaba a voltear a verlo, a escucharlo y a admirarlo era que siempre parecía tener la razón. Cuando se equivocaba, no podías notarlo de inmediato por la actitud que conservaba y los movimientos que hacía. Muchos lo confundieron con arrogancia.
Pero la amistad de James me dio confianza en mí mismo.
Sirius era un caso diferente. Ante todo, era capaz de amar al grado de sacrificar su vida con tal de que tú estuvieras bien. No sé por qué actuaba así. Quizá se relacionaba con que nunca había llevado una relación cordial con su familia, pero que aún así necesitaba ser querido y, sobre todo, querer. Eso fue lo que me impulsó a perdonarlo después del incidente con Severus, por muy herido que me sintiera. Para revelarle lo que yo era, tendría que haber pasado algo muy grave, de lo cual nunca me enteré.
Su amistad, por tanto, me enseñó a amar.
Y sobre Peter... Hoy me resulta doloroso pensar qué era lo que nos unía. Y es que resulta tan simple que da miedo: podíamos confiar en él. Se tratara de una travesura, de un trabajo escolar, de un ritual de animagia, siempre estaba ahí, a nuestro lado, tragándose su temor y apoyándonos en lo que fuera posible. Incluso, llegó a enfrentarse a los bravucones de otras casas cuando fue necesario.
Junto a Peter, me volví leal.
Pero el tiempo pasa y la gente cambia, incluso aquellas personas que te definen y a las cuales adoras. Por lo tanto, tu propia definición también varía.
El miedo que Peter había contenido por años se volvió muy fuerte. Retar a Voldemort no era igual que enfrentarse a Wilkes. Temió al dolor, a la tortura y a la muerte. Para escapar de ellos, nos traicionó.
Sirius se ha vuelto despiadado. Sigue amando hasta la muerte y está dispuesto a dar su vida por Harry, pero su mirada no es la misma. En ocasiones me asusta el que esté dispuesto a condenar sin previo juicio –justo como hicieron con él.
James está muerto.
Hoy, soy un monstruo. Una criatura de obscuridad que necesita sangre humana en cada plenilunio, y que algún día matará a algún inocente o lo condenará a sufrir esta maldición.
Soy un cobarde que algún día traicionará a aquellos a quienes ama.
Soy un despiadado cuya voz y mirada se congelaron mientras condenaba a un amigo a muerte.
Una parte de mí ha muerto.
Y acepto lo que soy.
Dicen que las personas que te rodean definen quién eres. Así ocurrió ayer, ocurre hoy, ocurrirá mañana.
Pero me aterra pensar en cómo los he definido.
finisart imitates life