Nota: Éste es un pequeño spamfic que escribí para incluir en mi blog el 31 de julio de 2001. Ya sabemos que la historia NO va a terminar así, pero al menos podemos soñar, ¿o no?
Julio 31, 2001
Por Altair
Hay una fiesta en La Madriguera. Todo el lugar está decorado con hadas, serpentinas con movimiento y globos que cambian de color; la imagen de la sala fue responsabilidad de Fred y de George, aunque Molly tuvo que verificar que no colaran un explosivo. Bill lleva un enorme pastel decorado con letras verdes a una mesa, y se pregunta si alcanzará considerando cuántos estarán presentes. La comida ya está lista, y aunque sin duda tendrá el delicioso sazón de Molly, Dobby asoma la cabeza por la cocina para preguntar si se necesita algo más.
Los invitados, mientras tanto, esperan y platican entre ellos. Dumbledore, viejo pero eternamente contento, discute asuntos semioficiales con Arthur Weasley, Ministro de Magia. Charlie y Hagrid tienen una discusión sobre cuál es la mejor opción para alimentar a un Horntail y aunque no coinciden siempre, el tono jamás deja de ser amistoso. Minerva abre una botella de cerveza de mantequilla, llena un tarro y se lo da a Severus, quien responde con una débil sonrisa –algo que no había podido hacer por años. Sirius parece perro enjaulado, yendo de un lado a otro de la habitación; Remus, sonriendo, le dice que está más nervioso que el festejado, mientras ve de reojo que alguien ha traído un objeto muy especial a la celebración.
Percy y Penelope hablan con Oliver sobre sus planes de matrimonio. Lee, Fred y George corretean por ahí, tratando de ocultar bengalas explosivas en las macetas, y lo peor es que Neville va con ellos, sugiriendo escondites. Trevor, claro, ha vuelto a perderse, pero Crookshanks lo encuentra, mientras Pig revolotea hasta que Hedwig le da un picotazo en la cabeza para que se esté quieto.
En eso, se escuchan voces de "¡silencio, ya viene!". Todos los presentes se callan.La puerta se abre y entran cinco jóvenes, el que viene al frente con los ojos cubiertos, a pesar de sus gafas, por una chica de cabello castaño. Junto a ellos, vienen un pelirrojo que se da de codazos con un muchacho de cabello platino, mientras una jovencita pelirroja trata de ponerlos en paz.
A la cuenta de tres, la chica destapa los ojos del festejado y todos gritan "¡SORPRESA!". Hermione inicia el aplauso, Ron le da el primer abrazo, Draco, contra su voluntad y su costumbre, se echa a reír, y Ginny comienza a cantar el "Feliz Cumpleaños".
Harry, feliz como hacía mucho no se sentía, ve a su alrededor. Todos sus amigos están ahí, y en la superficie del Espejo de Erised alcanza a ver los reflejos de James y Lily, saludándolo.
Sobre el pastel, está la siguiente frase:
"¡Felices 21 años, Harry!" "