Acto Uno (continuación)
Por la noche, en una casa en las afueras de Nueva York, los hombres que secuestraron a Dee y a Bikky afirman que ninguno trae lo que están buscando. El secuestrador amenaza a Bikky y le dice que su padre le robó una carísima droga de alta calidad. Cuando intenta golpearlo, Dee se atraviesa y le advierte que no sea violento contra un niño. En consecuencia, cuando los encierran dentro de un cuarto un rato después, a Dee le han roto un brazo. Dee le dice a Bikky que sabe que le mintió a Ryo y que él tiene la droga, pero que comprende si lo que intenta es vengar a su padre.Uno de los secuestradores le dice a Feldman, su jefe, que sería mejor llevarse a los prisioneros a otro lugar. Sin embargo, la calle está llena de policías porque un terrorista ha colocado una bomba en una casa del vecindario, así que deciden esperar al día siguiente.
El "terrorista" no es otro sino Ryo, quien ha logrado colarse al ático de la casa y ha colocado una bomba que explotará en dos horas, con la esperanza de que puedan escapar en la confusión. En eso, escucha un ruido y descubre que es Dee pateando la puerta para que les den de comer. Ryo entra por el techo y les explica que, aunque la bomba no es muy potente, sí dañará parte de la casa. También les dice que llamó a la policía. En eso, nota que el brazo de Dee está roto. Éste le pregunta por qué está preocupado, y no se emociona mucho cuando Ryo le responde que se debe a que es su compañero.
En eso, Ryo comprende que ya ha pasado un rato y que la bomba está justo arriba de ellos, por lo que tiene que salir de ahí. Ryo abre paso disparando, mientras Dee sujeta a Bikky con su brazo sano. Bikky se niega a salir hasta que no recupera sus patines.
Pero cuando llegan a la puerta de la casa, los están esperando. Feldman les ordena que regresen al cuarto, pero Dee toma una pluma y, ante el terror de Ryo y de Bikky, afirma que ha colocado una bomba en la casa. Dee aprieta la pluma y no ocurre nada, así que Feldman ordena que los maten...
En ese momento la verdadera bomba explota.
Cuando Smith llega, todavía hay confusión. Feldman y Smith se lanzan indirectas sobre si hay o no evidencia incriminatoria entre los escombros cuando Bikky aparece con la droga robada y afirma que la encontró mientras estaba prisionero dentro de la casa. Satisfecho, Smith ordena que arresten a Feldman y le pregunta a Bikky dónde están los dos idiotas que tendrían que estarlo cuidando.
No muy lejos de ahí, en un parque, Ryo está preocupado porque el jefe se enojará con ambos. Dee le dice que que es parte del trabajo. También le explica que el padre de Bikky le dio la droga antes de morir y que tal vez la había escondido dentro de sus patines. Ryo opina que se está identificando con Bikky, a lo que Dee protesta porque siguen sin gustarle los niños.
Pero que a él lo ama.
Ryo, avergonzado, le agradece sus palabras e insiste en que tiene que ir al hospital. Cuando Ryo se le acerca y se arrodilla junto a él para ayudarle a ponerse de pie, Dee lo sujeta con su brazo sano y tira de él. Antes de que Ryo haga algo, Dee lo besa en los labios. Él no responde.
Cuando se separan, Dee sonríe y le dice que vayan al hospital. Ryo, sin embargo, no se mueve hasta que comprende qué ocurrió y se enfurece.
Al día siguiente, Ryo le aplica la ley del hielo a Dee. Cuando él le pregunta qué le ocurre, le reclama que lo haya besado porque los dos son hombres y porque no le pidió permiso.
"¡Entonces puedo besarte si te pido permiso!", exclama Dee.
Antes de que Ryo le conteste, Dee recibe una patada en la cara. Es Bikky, quien se irá a vivir con Ryo dado que no hay nadie que lo cuide. Cuando Dee protesta que haga algo que "le provoca tanta envidia", Bikky patea a Dee en el brazo. Ryo, sin entender del todo qué está ocurriendo, sólo puede ver cómo los dos siguen peleando.
Fin del acto uno
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